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Sección Pacientes

Unas encías sanas son el espejo de una buena salud general

Publicado el: 12 de Abril de 2022

Las encías sanas son firmes y rosadas (de color rosa pálido) y se ajustan firmemente alrededor de los dientes sanos que, a su vez, están protegidos por un esmalte duro y blanco. Cuando se tienen encías sanas, los dientes están bien soportados por el tejido de las encías y las posibilidades de tener una buena salud bucal a largo plazo aumentan significativamente. 

La boca está repleta de bacterias, en su mayoría inofensivas. Pero la boca es el punto de entrada a las vías digestivas, respiratorias e incluso al torrente sanguíneo, y algunas de estas bacterias pueden causar enfermedades. Normalmente, las defensas naturales del cuerpo y un buen cuidado de la salud bucal, como el cepillado diario y el uso de hilo dental, mantienen las bacterias bajo control.

La enfermedad de las encías (o enfermedad periodontal) es una infección de las encías y tejidos circundantes. Se conoce como la principal causa de pérdida de dientes en los adultos. Se desarrolla cuando se acumula la placa bacteriana (una película pegajosa de bacterias) que se endurece formando sarro a lo largo y por debajo de la línea de las encías. No solo las bacterias sino la inflamación crónica que estas provocan destruyendo el tejido. 

Más del 47% de la población mayor de 30 años tiene periodontitis y más del 70 % de los adultos mayores de 65 años tienen esta enfermedad.

Diferentes tipos

Las dos formas de enfermedad de las encías son:

  • Gingivitis: leve y reversible con una buena higiene bucal. En la gingivitis, las encías se enrojecen, se hinchan y pueden sangrar fácilmente, especialmente en el cepillado de los dientes.
  • Periodontitis: es una forma más grave en la que se forman espacios (llamados bolsas) que se infectan con bacterias y pueden dañar los tejidos blandos conectivos y el hueso que soportan y mantienen los dientes en su sitio. Si no se trata, los dientes pueden llegar a aflojarse, caerse o tener que ser extraídos.

Existe el mito de que la enfermedad periodontal forma parte del envejecimiento, pero la realidad es que se puede prevenir. Lo que sí es claro es la razón principal para mantener sanas las encías: su influencia en la salud general.

Ciertas enfermedades -cardiovasculares, diabetes, respiratorias crónicas, complicaciones del embarazo y demencia- pueden reducir la resistencia del cuerpo a las infecciones, lo que hace que los problemas de salud bucal sean más graves. Todavía no sabemos si la enfermedad periodontal en realidad causa otros problemas de salud o si las personas con patologías crónicas tienen más dificultades para cuidar sus dientes y encías.

Es una asociación, no una relación de causa y efecto. Pero la inflamación, que juega un papel en todas estas condiciones, parece ser el vínculo. 

Además, la asociación probablemente funciona en ambos sentidos. Por ejemplo, la investigación sobre la diabetes ha determinado que el tratamiento exitoso de la periodontitis reduce la gravedad de la diabetes y viceversa.

Impacto en el organismo

La salud de las encías impacta en:

  • Salud cardiovascular: se ha demostrado que la enfermedad periodontal de moderada a grave aumenta los niveles de inflamación en todo el cuerpo y puede estar relacionada con el riesgo de obstrucción arterial, accidentes cerebrovasculares y enfermedad cardiaca (que también es inflamatoria). La endocarditis (inflamación del endocardio o revestimiento interno de las cámaras o válvulas del corazón) generalmente ocurre cuando las bacterias se propagan a través del torrente sanguíneo y se adhieren a estas áreas del corazón.
  • Salud pulmonar: debido a la inhalación de bacterias en el tracto respiratorio, la enfermedad periodontal puede aumentar el riesgo de infecciones respiratorias, como la neumonía. Una buena salud de las encías favorece la salud pulmonar en personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
  • Salud ósea: la osteoporosis debilita los huesos y está relacionada con la pérdida ósea periodontal y de dientes. También se relaciona la artritis reumatoide.
  • Salud nutricional: los problemas de masticación conducen a una nutrición deficiente, que puede causar problemas añadidos como fatiga y mareos. Además, parece más frecuente en personas con diabetes, tienen más dificultades para controlar los niveles de azúcar en la sangre.
  • Salud gestacional: la periodontitis se ha relacionado con el nacimiento prematuro y el bajo peso al nacer.
  • Salud emocional: tu sonrisa es tu tarjeta de presentación y la vergüenza social es el mayor problema que reportan las personas que han perdido los dientes.
  • Salud mental: a medida que avanza la enfermedad del Alzheimer o la demencia, se observa un empeoramiento de la salud oral.

Responsables

La principal causa es la mala higiene bucal. Además, hay otros factores de riesgo:

  • Malos hábitos de cuidado bucal.
  • Fumar: es uno de los factores de riesgo más importantes.
  • Mayor edad.
  • Boca seca.
  • Mala nutrición y deficiencia de vitamina C.
  • Mal encaje de prótesis dentales o dientes torcidos que impiden su fácil higiene.
  • Ciertos medicamentos.
  • Cambios hormonales (embarazo, el ciclo menstrual o el uso de píldoras anticonceptivas).
  • Genética: la enfermedad periodontal tiene grandes posibilidades de ser hereditaria.
  • Ciertas infecciones virales y fúngicas.
  • Determinadas condiciones que disminuyen la inmunidad, como la leucemia, el VIH/sida o cáncer.

Prevención

  • Cepillarse los dientes y la línea de las encías, mínimo dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves con movimientos circulares cortos de ida y vuelta, con una pasta dentífrica con flúor. Reemplazar el cepillo dental o el cabezal del eléctrico cada tres o cuatro meses. Recuerda cepillar la superficie exterior, la interior y la masticatoria de los dientes, como también la lengua. Un cepillo de dientes eléctrico puede ser una excelente alternativa a un cepillo de dientes manual, especialmente para niños, personas con discapacidades, adultos mayores y personas que tienen artritis u otras afecciones que dificultan un buen cepillado. El movimiento de las cerdas de un cepillo de dientes eléctrico podría incluso ayudar a eliminar más placa o comida de sus dientes y mejorar la salud de sus encías.
  • Utilizar hilo dental con regularidad para eliminar la placa entre los dientes, frotando el costado del diente de arriba hacia abajo, enjuagándose después de su uso. Si tienes puentes o implantes, puedes recurrir al uso de cepillos interdentales o hilo dental 
     pre-enhebrado. No se puede alcanzar las bacterias en los espacios reducidos entre los dientes y debajo de la línea de las encías con un cepillo de dientes.
  • Los sistemas de riego con agua, ayudan eliminar la placa y las bacterias alrededor de la línea de las encías.
  • Llevar una dieta equilibrada, limitando los alimentos y bebidas azucaradas o ácidas. Al beber líquidos ácidos, se debe usar una pajita para limitar el contacto con sus dientes y a continuación, beber agua para equilibrar los niveles de ácido en la boca.
  • Tratar de evitar la boca seca, especialmente ante la toma de medicamentos, tomando agua o bebidas sin azúcar, evitando alimentos salados o picantes.
  • Acudir a revisiones y limpiezas rutinarias dentales. Una radiografía dental anual puede ayudar a identificar enfermedades que no se aprecian en la revisión visual. Una vez que el calcio o sarro se acumula en los dientes, no se puede quitar con el cepillado por lo que es necesario eliminarlo en clínica.
  • Acudir al dentista a los primeros signos de enfermedad: encías hinchadas, enrojecidas, sangrantes, retraídas, bolsas de pus, mal aliento, aumento de la sensibilidad o ampliación de espacio entre las encías y los dientes o prótesis dentales.

Tratamiento clínico

El especialista responsable de este tratamiento es el periodoncista. La periodoncia es la especialidad odontológica que estudia la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades periodontales, es decir, aquellas enfermedades que afectan a las estructuras que sujetan los dientes, principalmente el hueso alveolar y la encía.

  • Raspado y alisado: con raspadores ultrasónicos que vibran a un ritmo elevado y disparan agua para eliminar el sarro. En los casos más difíciles, el dentista puede recurrir a la anestesia local.
  • Pulido: después de la higiene y raspado, se suavizarán las áreas ásperas del esmalte para evitar la acumulación de bacterias.
  • Injerto de encía quirúrgico: en casos de pérdida de tejido se puede recurrir a la toma de una pequeña cantidad de tejido de las encías de otra parte de la boca y unirla al sitio afectado para proteger las raíces expuestas y reducir la sensibilidad.
  • Antibióticos: si la enfermedad está avanzada, es posible que a continuación del tratamiento periodontal quirúrgico se pauten antibióticos.

Los científicos han identificado más de 700 especies de bacterias que habitan en nuestra boca, lo que abre de cara al futuro la posibilidad de utilizar terapias probióticas que eviten que las bacterias dañinas se afiancen. Incluso el uso de terapias que reduzcan la respuesta inflamatoria en lugar de inhibirla por completo y que puedan tener menos efectos secundarios que los medicamentos antiinflamatorios actuales. Cuida tus encías, pues además de aumentar las posibilidades de tener una buena salud bucal y general a largo plazo, son parte importante en la estética de tu sonrisa.


Fuente: Alimente +